Resumen de la conferencia impartida por Jaime Serrada e Isis Barajas, en el marco de la V Semana de la Familia organizada por la Delegación de Familia y Vida de la Archidiócesis de Sevilla.

El matrimonio abordó el tema ‘La tarea de la familia y el don del trabajo’, ofreciendo pautas para aunar los ámbitos familiar y laboral desde una perspectiva cristiana.

Partiendo de la base de que el trabajo es un don de Dios- “Si el trabajo es un don, lo primero que he de hacer es acogerlo, agradecerlo y ponerlo en juego”-  Jaime Serrada hizo un recorrido por las distintas concepciones erróneas que se tienen sobre el ámbito laboral y familiar. Según el ponente, hay una predisposición a abordar la conciliación trabajo- familia desde una perspectiva equivocada, ya que “se tienden a equiparar, y olvidamos el “principio familiar”, del que hablaba Juan Pablo II en la Laborem Exercens. Por otro lado, se asume que el ámbito privado y/o familiar es el ámbito de lo afectivo, mientras que el ámbito público es el de la autorrealización personal; este enfoque convierte a la familia en una esfera que limita el crecimiento personal.

Esto llevó a Serrada a explicar que el motor del trabajo es la familia, y el de la familia es el amor:  “La familia es un lugar existencial y el trabajo complementa esta realidad”.  Citando el “principio de subsidiaridad” entre familia y trabajo, del que habla san Juan Pablo II, Serrada afirmó que “el trabajo está supeditado a la familia, pero esto no significa que el trabajo no sea una realidad importante y necesaria”.

Jaime Serrada aportó una serie de prácticas a realizar en familia “para que las familias sean una escuela para el trabajo”. En primer lugar, se ha de “vivir el descanso”, es decir, vivir el Domingo, el día del Señor, como un día para el descanso y disfrute de la familia, “contemplando la belleza de la Creación, bendiciendo y agradeciendo el día, haciendo fiesta”, apuntó. En segundo lugar, “educar para el trabajo”, a través de las tareas del hogar, enseñando a tener una actitud de servicio. Por último, llevando a cabo unas sencillas prácticas familiares: “celebrar la Eucaristía juntos, comer en familia, jugar en familia, en definitiva, vivir el aquí y el ahora”. Por su parte, Isis Barajas añadió que es necesario preguntarse cuál es el motor que mueve la vida de cada uno (los hijos, el trabajo…), así como realizar un discernimiento en el matrimonio y en la familia antes de tomar cualquier decisión individual en el terreno de las relaciones laborales, afectivas… y que pueda afectar al ámbito doméstico o familiar.

Por último, ante las preguntas y comentarios de los presentes, ambos ponentes recalcaron que la familia es el lugar en el que vivir el amor y que esta manera de vivir el amor se convierte en ejemplo del modo de vivir según el Evangelio.

En este enlace tienes el audio completo de la conferencia: