Author image

Festividad de la Sagrada Familia: Jesús, María y José

nace-jesus-en-belenLos padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén por la fiesta de la Pascua. Cuando cumplió doce años, subieron a la fiesta según la costumbre  y, cuando terminó, se volvieron; pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que lo supieran sus padres.  Estos, creyendo que estaba en la caravana, anduvieron el camino de un día y se pusieron a buscarlo entre los parientes y conocidos;  al no encontrarlo, se volvieron a Jerusalén buscándolo.

Y sucedió que, a los tres días, lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas.  Todos los que le oían quedaban asombrados de su talento y de las respuestas que daba.  Al verlo, se quedaron atónitos, y le dijo su madre: «Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Tu padre y yo te buscábamos angustiados».  Él les contestó: «¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en las cosas de mi Padre?».  Pero ellos no comprendieron lo que les dijo.

Él bajó con ellos y fue a Nazaret y estaba sujeto a ellos. Su madre conservaba todo esto en su corazón.  Y Jesús iba creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres.

 

Comentario bíblico por Pablo Díez

Eclo 3,2-6.12-14; Sal 127,1-2.3.4-5; Col 3,12-21; Lc 2,41-52

El Eclesiástico cita y comenta el cuarto mandamiento del Decálogo (Ex 20,12; Dt 5,16). Al dar el ser a su progenie, los padres imitan la actuación de Dios que llamó al hombre a la existencia. Por eso, los hijos son exhortados por la ley de divina a reconocer al padre y a la madre como el don por el que han recibido la vida, de modo que la prolongación de su propia existencia sólo es posible a partir de este reconocimiento. La ancianidad sitúa a los progenitores en la situación de dependencia que los hijos tenían en su infancia, por eso es el momento privilegiado para mostrar reconocimiento, gratitud y amor. Es una cuestión de fidelidad a la palabra del Señor, de bendición, y, por tanto, requisito indispensable para que la comunicación con Dios en la oración sea fructífera.

En Jesús, el creyente encuentra el paradigma que conjuga armónicamente la doble relación con el Padre y los padres terrenos. La relación entre el Padre y el Hijo se inscribe en la historia de la salvación. El afecto de Jesús por el Padre responde al designio de Dios para con él, de manera que la expresión: “es preciso” anuncia el destino de Jesús, asumido por él y querido por Dios. Ese mismo afecto es el que le lleva a cumplir el Decálogo “sometiéndose” amorosamente a sus padres terrenos, de manera que ambas relaciones quedan vinculadas por el amor “ceñidor de la unidad consumada” (Col 3,14).

 

 


CARTA DOMINICAL

Hágase tu voluntad (26/05/2024)

24 mayo 2024

Calendario de Eventos

« mayo 2024 » loading...
L M X J V S D
29
30
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
1
2
Ver más

Síguenos

TeamViewer para soporte remoto Archidiócesis

Intención de oración. 2024