‘La verdad os hará libres’, reportaje en torno a las LII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales  

‘La verdad os hará libres’, reportaje en torno a las LII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales   

 

El 13 de mayo, solemnidad de la Ascensión del Señor, la Iglesia celebra la LII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales. Una cita para la que el papa Francisco ha elegido el lema ‘«La verdad os hará libres» (Jn 8, 32). Fake news y periodismo de paz”. La prevención ante las noticias falsas, el uso de las redes sociales y el sentido de la labor periodística, son algunos de los temas que el Santo Padre aborda en un documento de lectura obligada para profesionales de la comunicación y usuarios de los medios.

Con motivo de esta jornada, en Iglesia en Sevilla hemos pulsado la opinión de profesionales de los medios de comunicación. Compañeros periodistas que suelen abordar, además, informaciones de carácter eclesial o religioso, que van desde lo más cercano o diocesano a la ingente actualidad que generan la Santa Sede o la Conferencia Episcopal.

 

 

1.- ¿Percibe un menoscabo en la credibilidad de los medios?

2.- ¿En qué medida las redes sociales condicionan la dinámica de trabajo de los periodistas?

 

 

José Gómez Palas

El Correo de Andalucía

  1. Creo que al final todos los medios de comunicación somos de alguna manera víctimas de esa ola de desprestigio que ha comenzado a invadir la profesión a través, principalmente, de programas televisivos que, bajo formatos informativos, bordean diariamente el sensacionalismo o de ese nuevo concepto de ‘periodismo espectáculo’ en el que por encima la información veraz se prima la puesta en escena de un debate artificial entre dos ideas contrapuestas.
  2. Las redes sociales son un campo sin vallar, un patio de vecinos en que las noticias se mezclan con las opiniones, la demagogia y la propaganda y, en consecuencia, también con la desinformación. Es indudable que internet ha obligado a las redacciones informativas a adaptar el paso al de la inmediatez que imponen los nuevos modos de informar. Y en ocasiones esa presión por adelantar la noticia va en contra de las buenas prácticas de esta profesión. El mayor patrimonio de un periodista es su credibilidad, un tesoro que debe cuidar y acrecentar cada día.

 

Francisco Robles

ABC y COPE

  1. Percibo una desconfianza de los lectores o de los oyentes hacia unos medios que en muchos casos están muy marcados por la línea editorial. Por encima de las ideas propias ha de resplandecer la verdad si el periodismo quiere ser creíble.
  2. Las redes sociales no son periodismo, aunque en algunos casos se nutran de él. Juegan contra el periodista riguroso que necesita tiempo para elaborar su información. La inmediatez supone, en muchos casos, una degradación periodística, ya que impide la investigación o la reflexión.

 

Elena Carazo

Cadena SER

  1. No, los medios de comunicación no han visto menoscabada su credibilidad. Otra cosa es que algunos ciudadanos consideren medio de comunicación a determinados portales web que distan mucho de serlo.
  2. Las redes sociales han obligado a acelerar aún más el trabajo periodístico. Por otro lado, se han convertido en nuevos canales para llegar a los ciudadanos y comunicarnos con ellos, así como a nuestras fuentes.

 

Juan Miguel Vega

Canal Sur Radio

  1. La credibilidad de los medios ha estado siempre cuestionada, no es que ahora lo esté más, lo que ocurre es que nuestra sociedad se ha instalado en la inmediatez absoluta y sufre una especie de amnesia sobre todo lo que ocurrió antes. También sucede que se ha desarrollado una especie de memoria selectiva, quizá fruto del relativismo imperante, que permite a la gente reescribir el pasado según más le convenga o le guste. Es lo que ha dado lugar a la aparición de eso que ahora llaman posverdad y que no es más que la mentira de toda la vida. Sí es cierto es que muchos medios están estrechamente comprometidos con según que tendencias políticas, hasta el punto de anteponer éstas a todo lo demás, incluida la realidad. Y eso no es bueno para su credibilidad.
  2. Sostengo desde hace tiempo que Internet es la versión sofisticada de las paredes de los servicios de los bares de carretera. Ahí cada uno va y dice lo que quiere. Y además de forma más o menos anónima, lo cual facilita que se digan barbaridades. Esto ha sido potenciado por las redes sociales, pervirtiendo la buena idea que son en sí mismas. Debido a ello, las redes son el principal vehículo para extender esas posverdades que ahora proliferan y que -y esto es lo más preocupante- mucha gente está dispuesta a creerse. En este inquietante contexto, creo que los medios debemos esforzarnos por ser el bastión de la verdad. El problema, me temo, es que los intereses de muchos de ellos les van a impedir cumplir esa misión.

 

Juan Diego Márquez

La Razón

  1. Sí percibo cierto menoscabo de credibilidad o desafección hacia los medios de comunicación, dada la saturación informativa a la que estamos expuestos. Vivimos en una sociedad muy mediatizada, con mensajes que nos llegan desde muy diversas vías, y al ciudadano le cuesta cada vez más discriminar información de calidad. Ya no es cuestión de línea ideológica. Los medios deben ahondar en la calidad informativa y en el rigor para intentar sobreponerse a esta crisis de credibilidad.
  2. Las redes sociales son muy importantes para el trabajo diario del periodista, pero hay que hacer un uso responsable de las mismas. Gracias a ellas, el informador puede pulsar estados de opinión, temas que interesen y tendencias. Pero creo que no deben ser usadas como fuente de información, ya que circulan muchas fake news que no están contrastadas. Si se habla de un determinado tema en las redes, es responsabilidad del periodista ahondar en esa cuestión contrastando y dando voz a diversos protagonistas.

 

Ana Medina

13TV

  1. La cantidad de informaciones que recibimos a diario, al contrario de lo que podría parecer, nos mantiene peor informados, nos ahoga en noticias falsas y dificulta el que profundicemos en los hechos y podamos distinguir, entre tantos titulares, aquellos que manifiestan la verdad. Ese exceso de “noticias” y la falta de discernimiento dificulta el trabajo de los medios fiables y la credibilidad del periodista.
  2. En dos sentidos: como altavoz de los medios de comunicación, exigen del periodista una rapidez que puede hacerle obviar leyes básicas del buen periodismo. Como fuente de información, las redes sociales elevan el nivel de autoexigencia en cuanto a la veracidad, pero también constituyen un valioso medio para obtener recursos antes inimaginables, como dar voz a quienes nunca podrían tenerla de otro modo.

 

Carlos Navarro

Diario de Sevilla

  1. No. Percibo que los medios tienen más que nunca el reto de aparecer ante el lector como la única vía para alcanzar información verdaderamente elaborada con criterios periodísticos.
  2. En la medida que por medio de ellas se puede tener conocimiento de hechos relevantes o de tendencias de (llamémosla) opinión masiva. Y también, tal vez, como vía para conocer la reacción a contenidos publicados en el medio, una función que antes solo hacían las Cartas al Director.

 

Inmaculada Jiménez

COPE

  1. Si, desgraciadamente. El principal motivo es la proliferación de “medios” que no son tal y que no dudan en lanzar bulos, medias verdades o noticias tergiversadas. Al final, hacen daño a los medios y periodistas que siguen teniendo la objetividad y el rigor como premisa.
  2. Son un arma de doble filo. De un lado permiten emitir noticias de manera muy rápida. Te permite prácticamente retransmitir actos o situaciones casi en directo, pero también tiene una parte no tan buena. No todos los “consumidores” de esa información tienen claro si el origen es un medio o periodista “serio” o por el contrario son personas o plataformas con intereses manipuladores. De hecho, la posverdad está centrando buena parte del debate en este sentido.

 

Alberto García Reyes

ABC

  1. Sí que percibo una degradación permanente de la credibilidad de los medios y también del propio periodismo provocada por la pérdida de valores. Sin código deontológico, el rumor y la habladuría se cuelan en el espacio de la verdad.
  2. Las redes sociales han cambiado mucho nuestra forma de trabajar porque cualquiera con un teléfono móvil puede hacerse pasar por informador. Las redes fomentan la inmediatez, pero socavan el rigor. Y en medio de ese huracán, los periodistas hemos tenido que adaptarnos a la velocidad sin perder nuestra credibilidad contrastando las noticias en tiempo récord.

 

Susana Herrera

Canal Sur Televisión

  1. Corren malos tiempos para la lírica, porque cualquiera puede opinar o informar, y además muchos periodistas con la crisis se han vendido al morbo, pero  sigo creyendo en esta profesión, intentando cumplir los códigos como cualquier otro profesional, sin dejarme llevar y dando Buenas Noticias, que también las hay .
  2.  Los periodistas nos hemos mojado en todo tipo de temas,y hemos hecho presión en todo tipo de situaciones indignas. Hay que seguir en esa línea mostrando la verdad, aunque se confundan medios de comunicación y redes sociales donde el periodismo se diluye, de forma que nos atribuyen pecados que no son nuestros.

 


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