Author image

Estandarte de San José. Parroquia de San Juan Bautista (Marchena)

La devoción popular a San José se tradujo en numerosas cofradías que veneraban al Santo Patriarca, frecuentemente formadas por gremios de carpinteros y artesanos, que celebraban con gran solemnidad y fervor las fiestas josefinas.

El Concilio de Trento marcará las pautas para el desarrollo de la devoción a San José, siguiendo las directrices del “Decreto sobre la invocación, la veneración y las reliquias de los santos y sobre las imágenes sagradas” promulgado en la XXV sesión el 3 de diciembre de 1563, en el que se legitima el culto a los santos frente a las críticas de los protestantes. Entre “los santos que reinan juntamente con Cristo”, por utilizar una expresión usada en dicho Decreto, es acertado otorgarle un puesto de honor al que había sido su custodio y protector en la tierra, de manera que en el Barroco la figura de San José se va a potenciar sobremanera de la mano de algunas órdenes como los Carmelitas o los Jesuitas. Como consecuencia de esto, aumenta en esta época su devoción por parte de los gremios artesanales, especialmente de carpinteros, así como las Cofradías o Esclavitudes de San José, como la que poseía este estandarte que se conserva en la Parroquia de San Juan Bautista de Marchena.

Se trataba de una cofradía hoy extinguida que tenía por titular la imagen del Santo Patriarca que se venera en dicha Iglesia, bellísima escultura obra de Pedro Duque Cornejo, de la cual sabemos que fue comprada en Sevilla entre 1731 y 1735.

El estandarte es una pieza fechable en el siglo XVIII, confeccionada en un tisú brocado de plata y oro de gran calidad. En el centro aparece un medallón con una imagen de San José itinerante con el Niño Jesús, bordado en seda y plata. Representa al Santo Patriarca andando por un camino salpicado de flores, sosteniendo con su mano izquierda la vara florecida y llevando de su mano derecha a Cristo, el cual levanta su túnica para andar más cómodamente mientras que sostiene con su mano izquierda, la que tiene cogida a San José, una cruz, símbolo y preanuncio de su entrega sacrificial por la humanidad. Debido a este detalle de gran hondura espiritual, San José dirige una mirada no carente de melancolía al Niño, el cual también mira con arrobo la cruz. Un bello paisaje sirve de fondo a la escena, delimitada en su parte derecha por un árbol mientras que en la parte superior de la composición se distinguen sobre el Santo varias cabezas de ángeles entre las nubes del cielo.

Igualmente es destacable la cruz que remata el asta que sostiene el estandarte, ya que en la intersección de los dos brazos aparece otra representación de San José, en esta ocasión de medio cuerpo y sosteniendo sobre su brazo izquierdo al Niño Jesús, el cual acaricia con ternura la barba de su padre en la tierra.

Antonio R. Babío, delegado diocesano de Patrimonio Cultural


0 comentarios

Esta entrada no tiene comentarios

dejar un comentario

Deja tu comentario

<

Calendario de Eventos

« enero 2022 » loading...
L M X J V S D
27
28
29
30
31
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
1
2
3
4
5
6
Ver más

Intención de oración. Enero 2021

Blogs

Síguenos