Tres décadas estimulando con el corazón

“Esta obra no se entendería si no es desde la fe”. Así de claro lo dice Javier Vega, director del Centro de Estimulación Precoz Cristo del Buen Fin, institución que recientemente ha recibido la Medalla de la Ciudad de Sevilla por su amplia labor con menores con alguna discapacidad física o psíquica. Además, ha sido declarado como entidad de utilidad pública.
Esta iniciativa surgió en el seno de la Hermanad del Buen Fin el año 1982 con el objetivo de acoger a todos aquellos niños con discapacidad cuyas familias no dispusieran de medios económicos para acudir al tratamiento privado de estimulación precoz. Entonces supuso un proyecto pionero, ya que no existía nada parecido en la ciudad. Empezaron en la casa-hermandad, con un terapeuta como voluntario y cuatro niños. Después de más de treinta años, el Centro de Estimulación Precoz cuenta con instalaciones propias, dotadas con pantallas táctiles, programas interactivos y medios personalizados; doce especialistas –logopedas, psicólogos, técnicos en estimulación precoz y fisioterapeutas-; y ofrecen tratamiento a 330 niños y niñas desde los quince días hasta los seis años. Pero, como reconoce el director del Centro, “aunque hayan cambiado muchas cosas, la esencia es la misma que cuando empezamos”.
Esta obra de misericordia es gestionada de forma totalmente altruista por la Junta de Gobierno de la Hermandad, que dirige y administra el centro.
Pero, ¿en qué consiste exactamente la Estimulación Precoz? Se trata de un tratamiento multidisciplinar que pretende, en menores de muy corta edad afectados de plurideficiencias, la rehabilitación de las áreas afectadas (cognitiva, del lenguaje y comunicación, del sistema motor, grueso y fino, de la socialización y autocuidado, etc.). La línea de trabajo que se sigue en este Centro está basada en los tratamientos individuales que, cuando han alcanzado un resultado aceptable, se pueden continuar con sesiones de grupo, todo ello con vistas a la consecución del objetivo final que es la integración social del niño nacido con discapacidad.
El Centro de Estimulación Cristo del Buen Fin ya está considerado uno de los centros sevillanos con mayor calidad en los servicios de estimulación. No en vano, “son muchos los profesionales médicos que nos recomiendan y animan a los padres a traer aquí a sus hijos”, reconoce Vega. Y precisamente es a los padres a los que el director quiere agradecer “la confianza que ponen en nosotros”.
Igualmente, el director destaca las ayudas que proporciona la Junta de Andalucía, así como otras entidades privadas y hermandades. “Por último, – subraya- muchas gracias a todos los particulares que con sus cuotas y donativos hacen posible esta obra”. Con todos ellos “se espera que el Centro de Estimulación Precoz pueda seguir incrementando su capacidad y su calidad con los menores en los próximos años”.
Porque cuando las cosas se hacen con corazón, siempre tienen un Buen Fin.

CONTACTO

Centro de Atención Precoz ‘Cristo del Buen Fin’

Dirección: Calle Cristo del Buen Fin, 3, 41002. Sevilla
Teléfonos: 954.90.42.49
Correo: centro@hermandadbuenfin.es

Donativos (La Caixa): ES71 2100 2518 1702 0100 0439

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