Author image

I Domingo de Adviento 2017 (Ciclo B)

Adviento 1Velad, pues no sabéis cuándo vendrá el señor de la casa

En aquel tiempo. Dijo Jesús a sus discípulos:  Estad atentos, vigilad: pues no sabéis cuándo es el momento.  Es igual que un hombre que se fue de viaje, y dejó su casa y dio a cada uno de sus criados su tarea, encargando al portero que velara.  Velad entonces, pues no sabéis cuándo vendrá el señor de la casa, si al atardecer, o a medianoche, o al canto del gallo, o al amanecer:  no sea que venga inesperadamente y os encuentre dormidos.  Lo que os digo a vosotros, lo digo a todos: ¡Velad!».

Marcos 13, 33-37

Comentario bíblico de Miguel Ángel Garzón

Is 63,16-17; 64,1-8; Sal 79,2-3.15-19; 1 Cor 1,3-9; Mc 13, 33-37

Las lecturas de este inicio de Adviento aluden a la venida final del Señor. Isaías presenta parte de una conmovedora confesión de Israel a la vuelta del destierro (63,7-64,11). Después de rememorar el amor de Dios en tiempos pasados, el pueblo le suplica que vuelva a actuar en medio de la calamidad presente. Le recuerdan que él es su Padre, los ha modelado como el alfarero a la arcilla, y es su redentor. Confiesan su pecado y le suplican que rasgue el cielo y baje. Esta misma petición proclama el Salmo: “mira desde el cielo…, restáuranos, que brille tu rostro y nos salve… despierta tu poder y ven a salvarnos”.

Esta llegada del Salvador aconteció con la venida-adviento de Jesucristo, y será consumada con su venida-adviento al final de los tiempos, en la parusía del Hijo del Hombre (13,25; cf. Dn 7,13), revestido del poder y la gloria de la resurrección. En el evangelio, perteneciente al llamado discurso escatológico, Jesús afirma que no se conoce este “momento”, por eso exhorta, por tres veces, a la vigilancia. Pone la comparación del hombre que sale de viaje y deja a los criados al cuidado de su casa, encargando al portero que vigile. Mirar al futuro implica mantenerse activos en el presente, en la tarea que el amo ha asignado a cada uno.

Pablo, saludando a los corintios, también les recuerda que esperan la manifestación del Señor Jesús y que será Dios quien los mantenga firmes hasta el final con los dones que les ha dado. Así, no habrá motivo de acusación en el día de su venida. Dios nos ha llamado a participar en la vida de su Hijo y será fiel. De este modo, hace una fuerte invitación a no desaprovechar el tiempo presente, viviendo desde el amor (1Co 13), hasta su consumación final.

 

Para orar con la Palabra

  1. Recordando el amor de Dios a lo largo de tu vida, ¿qué suplica levantarías al Señor en este momento?
  2. ¿Vives tu fe teniendo en cuenta el encuentro final con el Señor? ¿Cómo repercute esto en tu vivir de cada día?
  3. ¿Qué tarea te ha asignado el Señor? ¿La llevas a cabo con responsabilidad?

SOS-SAN-Bartolome-444X115

misiones-populares

visita-pastoral

paro

donoamiiglesia

nuestra-iglesia-en-sevilla 136

bic

directorio-diocesano

Banner-ReserveAquiSusEntradasVisitasCulturalesOK

Red oracion vocaciones

Síguenos

banner ISCR agenda 2

cursos prema

banner Apostolado Oracion 3